Con profundo pesar, pero también con inmensa gratitud, hemos recibido la noticia del traslado del Subintendente Juan Daniel Castillo al municipio de Aranzazu, quien desde el 25 de abril de 2024 hasta el 22 de diciembre de 2025 desempeñó con honor y distinción la labor de policía comunitario en nuestro querido municipio de Neira, en cumplimiento de lo establecido en la Ley 2197 de 2022, que regula la Policía Comunitaria en Colombia.
“Durante este tiempo, la comunidad de Neira —tanto en su zona urbana como rural— fue testigo de una entrega excepcional que trascendió el uniforme y tocó corazones.”
El Subintendente Castillo no solo cumplió con sus funciones; las elevó a un nivel de servicio que raramente se ve, materializando en cada acción los valores institucionales de la Policía Nacional: honor, lealtad, disciplina, compromiso, responsabilidad y, sobre todo, el deber sagrado de servir y proteger a la comunidad.
Su labor diaria fue un testimonio vivo de amor y devoción al servicio público.
Amor y respeto por nuestro pequeños
Su trabajo con los niños del municipio fue particularmente conmovedor: ellos lo reconocen, lo saludan con alegría dondequiera que lo encuentren y han aprendido a ver en el uniforme policial no solo autoridad, sino cercanía, protección y amistad. Con los adultos mayores fue un apoyo constante, escuchándolos y atendiéndose a sus necesidades con paciencia y respeto. Su dedicación hacia las personas con discapacidad fue ejemplar, pintando con sus propias manos las habitaciones de varios niños, demostrando que el servicio público va más allá del deber escrito. Y con la población vulnerable en general, fue un pilar de apoyo, respondiendo siempre al llamado de quienes más lo necesitaban.
Reconocimiento oficial por su destacada labor comunitaria.
La labor del Subintendente Castillo fue tan significativa que el Concejo Municipal de Neira le otorgó un reconocimiento oficial por su destacada labor comunitaria, ratificando lo que toda la comunidad ya sabía: que su trabajo había transformado positivamente la vida de muchas familias y había fortalecido el tejido social de nuestro municipio.

Reconocimiento en el Concejo Municipal de Neira
Las huellas de su paso quedarán marcadas en Neira: las escaleras del barrio La Unión, olvidadas durante tanto tiempo, que recuperaron vida y color gracias a su iniciativa; los espacios de encuentro que creó entre comerciantes, líderes comunitarios y ciudadanos de a pie; las redes de confianza que tejió pacientemente entre la ciudadanía y la institución policial. Cada una de estas acciones habla de un ser humano excepcional que comprendió que la seguridad se construye desde el corazón de las comunidades y con el trabajo directo en los territorios.
El traslado del Subintendente Castillo deja un vacío invaluable en Neira, especialmente doloroso al saber que en Aranzazu, lamentablemente, no continuará ejerciendo como policía comunitario, rol para el cual demostró una vocación y capacidad extraordinarias. Este vacío se siente con mayor profundidad teniendo en cuenta la labor que realizaba frente a todas las problemáticas sociales que han aquejado siempre a nuestro municipio que requieren precisamente del tipo de trabajo que él realizaba: cercano, humano, preventivo y transformador.
Su ausencia será sentida por los niños que perdieron a un amigo en uniforme, por los adultos mayores que perdieron a alguien que los escuchaba, por las personas con discapacidad que perdieron a quien veía sus necesidades, por la población vulnerable que perdió a un defensor incansable, y por toda la comunidad que perdió a un servidor público que entendió que el deber policial es, ante todo, un compromiso con la dignidad y el bienestar de cada persona.

Habitaciones pintadas por el Subitendente que transformaron vidas.
La Policía Nacional tiene en su misión institucional el deber de proteger a la comunidad y garantizar la convivencia ciudadana.
El Subintendente Castillo encarnó estos valores de manera ejemplar, demostrando que cuando un policía comunitario cumple su función con vocación genuina, el impacto es profundo y duradero. Su trabajo es precisamente el tipo de presencia policial que nuestro municipio necesita frente a los desafíos que enfrentamos: una presencia que previene, que construye, que transforma, que genera confianza.
Colombia necesita muchos más servidores públicos como el Subintendente Juan Daniel Castillo. Personas que comprendan que su misión va más allá del deber: es una vocación de servicio que transforma territorios y alegra corazones. Que ponen sonrisas donde había temor, construyen puentes donde había distancia, y siembran esperanza donde hacía falta luz.
Aranzazu recibe hoy a un servidor excepcional, y Neira despide a un amigo entrañable, lamentando profundamente que no pueda continuar ejerciendo allí la labor de policía comunitario para la cual está tan extraordinariamente dotado. Que su ejemplo inspire a muchos otros a servir con la misma pasión, integridad y humanidad.
Gracias, Subintendente Castillo, por cada sonrisa en el rostro de un niño, por cada mano tendida a un adulto mayor, por cada gesto de dignidad hacia las personas con discapacidad, por cada momento de servicio desinteresado a nuestra población vulnerable. Su legado permanecerá en los corazones de quienes tuvimos el honor de conocerlo, y su ausencia nos recuerda cuán necesaria es su labor en nuestro municipio.
Invitación a la Comunidad
Invitamos a toda la comunidad de Neira —niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, comerciantes, líderes comunitarios, y a todos aquellos que fueron tocados por la labor del Subintendente Juan Daniel Castillo— a unirse en un reconocimiento colectivo a través de la página oficial de la Policía Nacional.
Dejemos nuestras felicitaciones, testimonios y palabras de agradecimiento por el extraordinario trabajo que realizó en nuestro municipio.
Pueden ingresar sus mensajes de reconocimiento a través del siguiente enlace:
Enlace para dejar felicitaciones
Que nuestras voces se unan para hacerle saber al Subintendente Castillo y a la institución policial el profundo impacto que su labor tuvo en Neira. Cada mensaje será un testimonio del legado que deja en nuestra comunidad y un recordatorio de que el verdadero servicio público deja huellas imborrables en los corazones.
Profundos agradecimientos realiza la comunidad de Neira al Subintendente Castillo ya que fue el gestor de los regalos que fueron entregados el 24 de diciembre a los niños del Municipio. Fue quien gestionó con el comercio todos y cada uno de los regalos que la policia del municipio entrego en esta fecha. No podemos dejar pasar este reconocimiento como legado aún en su ausencia.

La labor se hace en comunidad

Antes y después de las escalas del barrio la Unión, una labor en la que el subintendente convocó a la comunidad.

Cuando todo se hace con amor se obtienen estos resultados











