La perseverancia ciudadana logró lo que la voluntad política no había concretado: la reparación integral de un espacio cultural en riesgo
Neira, Caldas – 29 de septiembre de 2025
En un claro ejemplo de cómo la participación ciudadana activa puede transformar realidades locales, el señor Enrique Arbeláez Mutis obtuvo una sentencia favorable del Juzgado Cuarto Administrativo del Circuito de Manizales que ordena el mantenimiento integral de la Casa de la Cultura de Neira, un bien de interés cultural que presentaba graves condiciones de deterioro.
El problema: un patrimonio cultural en riesgo
La Casa de la Cultura de Neira, ubicada en el municipio de Caldas, venía presentando problemas estructurales graves que ponían en riesgo a la comunidad: filtraciones de agua lluvia, humedades en paredes, falta de vidrios, goteras que obligaban a colocar vasijas para recoger el agua, y pisos en mal estado que ocasionaban caídas frecuentes, especialmente entre niños y adultos mayores que utilizan estas instalaciones.
A pesar de que las autoridades municipales conocían la situación desde hace tiempo, y aunque se habían mencionado planes de intervención para 2025, no existía un compromiso serio ni un cronograma definido para solucionar estos problemas que afectaban directamente el derecho de la comunidad al goce del espacio público y ponían en riesgo la seguridad de los usuarios.
La acción ciudadana marca la diferencia
El Derecho de Petición de Veeduría Control Social a la Gestión Pública
La organización ciudadana Veeduría Control Social a la Gestión Pública ejerció su labor de vigilancia presentando el 21 de enero de 2025 un derecho de petición dirigido a múltiples secretarías del municipio (Planeación, Infraestructura, Mujer y Educación, Desarrollo Social, y Gestión de Riesgos), solicitando específicamente:
- La pronta evaluación técnica de la estructura del techo de la sala infantil de la biblioteca municipal
- La realización de reparaciones necesarias para garantizar un espacio seguro y adecuado
- Informar el cronograma y acciones concretas para solucionar la problemática
Esta intervención evidenció que la organización ciudadana estaba atenta y documentando las deficiencias del inmueble, ejerciendo el control social que debe caracterizar a una democracia participativa.


La Acción Popular del señor Enrique Arbeláez Mutis
Complementando los esfuerzos ciudadanos, el señor Enrique Arbeláez Mutis, en ejercicio de sus derechos constitucionales, interpuso una acción popular (Radicación 17001-33-33-004-2025-00055-00) ante el Juzgado Cuarto Administrativo del Circuito de Manizales, argumentando la vulneración de derechos colectivos fundamentales:
- El goce del espacio público y la utilización y defensa de los bienes de uso público
- La prevención de desastres técnicamente previsibles
Esta acción legal resultó ser el mecanismo definitivo que obligó a la administración municipal a comprometerse formalmente con la reparación del inmueble.
El resultado: un pacto de cumplimiento con plazos definidos
El 11 de septiembre de 2025, tras la audiencia de Pacto de Cumplimiento, el Municipio de Neira se comprometió formalmente ante el juez a realizar las intervenciones necesarias a través de dos mecanismos concretos:
- Invitación Pública No. INV-047-2024: adjudicada a la empresa EFECTUAR S.A.S. para realizar el mejoramiento y adecuación de espacios en el Centro Cultural, en el marco del convenio con la Universidad Nacional de Colombia para implementación de Aulas STEM.
- Convenio Interadministrativo CD-SC-1129-2025 con la Secretaría de Cultura del Departamento de Caldas por valor de $150.000.000, con plazo de ejecución del 24 de julio al 24 de noviembre de 2025, específicamente para realizar obras de intervención en la Biblioteca Pública.
La sentencia No. 305, emitida el 29 de septiembre de 2025 por la jueza María Isabel Grisales Gómez, aprobó este pacto y estableció un Comité de Auditoría conformado por representantes del Municipio, la Procuraduría, el accionante y la Defensoría del Pueblo para vigilar su cumplimiento.
Lecciones de participación ciudadana efectiva
Este caso demuestra varios principios fundamentales de la democracia participativa:
1. La complementariedad de mecanismos ciudadanos
La combinación del derecho de petición (ejercido por la Veeduría Control Social) y la acción popular (interpuesta por el señor Mutis) creó una presión legítima y efectiva sobre la administración municipal. Mientras el primero documentaba y exigía respuestas, el segundo activó el aparato judicial para garantizar resultados concretos.
2. La perseverancia ciudadana supera la inercia institucional
Aunque el Municipio conocía los problemas desde tiempo atrás, fue la presión ciudadana organizada la que transformó las promesas vagas en compromisos jurídicamente vinculantes con plazos definidos y presupuesto asignado.
3. El valor de las acciones populares
Como lo reconoce la sentencia citando jurisprudencia del Consejo de Estado, las acciones populares son herramientas ágiles y efectivas para la protección de derechos colectivos. En este caso, permitió que un ciudadano actuara en nombre de toda la comunidad de Neira para proteger un bien de interés cultural.
Un reconocimiento merecido
La labor del señor Enrique Arbeláez Mutis merece ser destacada y replicada. En un contexto donde muchos ciudadanos se limitan a quejarse de las deficiencias del Estado, él decidió actuar utilizando los mecanismos que la Constitución y las leyes le otorgan. Su acción popular no solo beneficiará a quienes hoy usan la Casa de la Cultura, sino a las futuras generaciones de Neira que podrán disfrutar de un espacio cultural digno y seguro.
De igual manera, la Veeduría Control Social a la Gestión Pública demostró que el ejercicio organizado y técnico del control ciudadano es fundamental para mantener a las autoridades municipales enfocadas en sus obligaciones.
Conclusión: más voluntad ciudadana que política
Este caso evidencia una realidad incómoda pero importante: el arreglo de la Casa de la Cultura se logró más por iniciativa y presión ciudadana que por voluntad política espontánea. Aunque el Municipio de Neira eventualmente respondió y propuso soluciones en el marco de la audiencia de conciliación, fue necesario que ciudadanos comprometidos como el señor Mutis y organizaciones como la Veeduría Control Social ejercieran sus derechos para que las promesas se convirtieran en compromisos verificables.
El mensaje es claro: la participación ciudadana funciona. Los derechos de petición, las veedurías y las acciones populares no son letra muerta en la Constitución, son herramientas reales que, cuando se usan con conocimiento y persistencia, pueden transformar la realidad local.
Neira tiene ahora la oportunidad de recuperar su Casa de la Cultura. La ciudadanía debe permanecer vigilante para asegurar que los compromisos se cumplan en los plazos establecidos. Y otros municipios de Colombia pueden aprender de este ejemplo: cuando los ciudadanos se organizan, conocen sus derechos y los ejercen con determinación, el Estado responde.
Estado en el que se encontraba la Casa de la Cultura en especial esta zona de la biblioteca




Fallo de Acción popular


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