No fue voluntad política. Fue la voz de una comunidad que encontró en una lideresa la fuerza para hacerse escuchar.
Escaleras antes

Las Escaleras ahora
Hay escaleras que suben hacia una casa, hacia un trabajo, hacia el futuro de una familia. Las escaleras del barrio Panorama en Neira, Caldas, son de esas. Las suben niños que van al colegio, adultos mayores que vuelven del mercado, madres con bolsas en las manos y prisa en los pies. Por años, las subieron rezando para no caerse.
En junio de 2024, en la apertura del Centro de Escucha Comunitario —un proceso adelantado junto a la Universidad de Manizales y la Territorial de Salud de Caldas— tuve el privilegio y la responsabilidad de participar como líder comunitaria. Lo que escuché en esas reuniones fue una radiografía cruda de la realidad de los barrios Panorama, La Cuchilla y La Divisa. Y entre tantas preocupaciones, una se repetía siempre, con la misma urgencia:
No era un capricho ni una queja menor. Era el clamor de una comunidad que caminaba sobre el riesgo todos los días. Ese día les prometí que haría todo lo posible por darle solución. Y una promesa hecha a una comunidad no se olvida.
El camino que nadie recorrió antes (304 escalas)
Inicié una serie de derechos de petición dirigidos a la administración municipal, poniendo en conocimiento la situación de las escaleras y solicitando con claridad una respuesta y una solución. Pero mis solicitudes no tuvieron eco. La administración no respondió con hechos. La puerta institucional nunca abrió.
Entonces tomé otro camino: el de la acción popular. No el camino fácil, sino el camino correcto. La herramienta que la ley le da a la ciudadanía para proteger sus derechos colectivos cuando las instituciones no actúan.
La línea del tiempo de una victoria ciudadana

La sentencia del Juzgado Tercero Administrativo del Circuito de Manizales, emitida el 28 de enero de 2026, lo deja claro: el municipio se comprometió a realizar mantenimiento correctivo del tramo inicial, instalar pasamanos en 80 metros lineales para garantizar el tránsito peatonal seguro, y corregir los canales de aguas de escorrentía. La empresa de servicios públicos se comprometió a la poda periódica del césped.
Lo que esto significa
Esta acción popular es una prueba de que la ciudadanía organizada tiene poder real. No fue la administración la que identificó el problema ni la que buscó soluciones: fue una lideresa que escuchó a su comunidad, que agotó las vías institucionales, y que cuando estas fallaron, usó las herramientas del Estado de derecho para obligar al Estado a cumplir su función.
La Veeduría Nacional de Control Social a la Gestión Pública acompañó y avaló este proceso. Porque controlar, exigir y hacer seguimiento no es oposición política: es democracia en acción.
Hoy las escaleras del barrio Panorama tienen un futuro distinto. Ahora tienen pasamanos, pasos seguros, canales que no se desborden. Y cuando los vecinos las suban sin miedo, sabrán que eso no llegó de arriba. Llegó desde abajo, desde una promesa hecha en una reunión comunitaria, desde una mujer que decidió que el «no» de la administración no era la última palabra.
Para conocimiento de la comunidad Aquí se consignan El pacto de cumplimiento y la Sentencia de la Acción Popular
Ana Teresa Cardona
Veedora Ciudadana y autora de la Acción Popular





